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Lina Radke: la mujer que corrió tan rápido que el mundo prefirió cambiar las reglas

Lina Radke: la mujer que corrió tan rápido que el mundo prefirió cambiar las reglas

Foto de Central Press/Hulton Archive/Getty Images

Lina Radke fue la primera campeona olímpica de los 800 metros, prueba que fue cancelada después de esta hazaña por más de 32 años.

Ámsterdam, 1928. Lina Radke cruza la meta de los 800 metros y se convierte en la primera mujer en ganar esa distancia en unos Juegos Olímpicos. Récord mundial incluido. Nadie corre más rápido que ella en esa prueba, en todo el planeta. Y sin embargo el deporte no la premia con más carreras como esa: decide que los 800 metros son “demasiado exigentes” para las mujeres y los borra del programa olímpico. Treinta y dos años sin 800 metros femeninos, todo por haberlos corrido demasiado bien.

Lina Radke y el récord que incomodó a un deporte entero

Para entender lo que pasó en Ámsterdam hay que rebobinar un poco. Karoline Radke-Batschauer —todos la conocerían después simplemente como Lina— nació el 18 de octubre de 1903 en Karlsruhe. En 1917 su familia se mudó a Baden-Baden, y ahí, en los años veinte, empezó a entrenar y a competir en atletismo, un terreno que en aquella época era casi territorio exclusivo de hombres.

Lina no tardó en destacar. En 1926 se llevó el campeonato alemán de 1000 metros compitiendo para el SC Baden-Baden. Un año después, en 1927, hizo dos cosas que le cambiarían la vida: batió su primer récord mundial en 800 metros y se casó con su entrenador, Georg Radke. Desde ahí firmó como Lina Radke, el nombre con el que quedaría en los libros.

Pero 1927 fue apenas el calentamiento. En 1928 llegaron los Juegos Olímpicos de Ámsterdam, y con ellos, el golpe de gracia: oro en los 800 metros, nuevo récord mundial, primera campeona olímpica de la distancia. Siguió rompiendo marcas en los años siguientes —en 1930 llegó su récord mundial en 1000 metros— y su nombre quedó entre las mejores mediofondistas de la historia, con tiempos que iban de los 800 a los 1200 metros.

La respuesta del atletismo mundial a semejante despliegue fue, paradójicamente, dar un paso atrás. Bajo la excusa de que la prueba resultaba “demasiado exigente” para las mujeres, los 800 metros femeninos desaparecieron del programa olímpico después de esos Juegos. No volverían hasta 1960. Lina Radke, que acababa de demostrar exactamente lo contrario, terminó siendo sin querer el rostro de una prueba que los hombres que dirigían el deporte prefirieron no repetir.


Foto @Wikipedia

Lina Radke entre guerras, fronteras y silencios

En 1934 Lina participó en los Juegos Mundiales para Mujeres y ahí, básicamente, cerró su etapa como competidora oficial. Lo que vino después es, en gran parte, un agujero negro. No hay registros claros de qué hizo entre 1934 y el final de la Segunda Guerra Mundial —una década larga que la historia todavía no ha terminado de contar.

Lo que sí se sabe es duro: en 1945, con Alemania derrotada y el mapa redibujado, Lina fue expulsada de Breslau. Tuvo que rehacer su vida en Torgau, del lado que se convertiría en la República Democrática Alemana.

Hay un detalle que resume bien la ironía de todo esto: su medalla de oro, la que la hizo histórica, se perdió o se la robaron. Recién en 1956 le dieron una réplica. La mujer más rápida del mundo en su prueba pasó años sin poder mostrar la prueba física de lo que había logrado.

En 1961 Lina cruzó de la RDA a la RFA y se instaló en Karlsruhe, la ciudad donde había nacido. Tampoco ahí encontró demasiado reconocimiento: sus vínculos previos con la Alemania comunista jugaron en su contra, y el país que la vio nacer no se apuró en celebrarla. Murió el 14 de febrero de 1983, en la misma Karlsruhe, sin el homenaje que su récord merecía.

Lina Radke, la campeona que el tiempo terminó reconociendo

El reconocimiento llegó tarde, pero llegó. En 2021 Karlsruhe inauguró el Pabellón Lina Radke en su honor. Un año después, en 2022, World Athletics colocó una placa conmemorativa en el Estadio Olímpico de Ámsterdam, el mismo lugar donde en 1928 había hecho historia y donde, sin saberlo, había activado tres décadas de retroceso para las mujeres en el atletismo.

Es fácil leer la historia de Lina Radke como una lista de méritos: campeona olímpica, récords mundiales, plaza y pabellón con su nombre. Pero lo que de verdad cambió gracias a ella no está en los títulos, está en lo que vino después. Cada vez que una mujer corre 800 metros en unos Juegos Olímpicos desde 1960, corre en un espacio que existe, en parte, porque Lina Radke demostró primero que era posible —y porque el mundo tardó demasiado en aceptar lo que ya había visto con sus propios ojos. Su carrera abrió una grieta en la idea de que el cuerpo femenino tenía límites impuestos por decreto y no por la realidad. Esa grieta, con los años, se convirtió en el camino por el que hoy corren todas las demás.

Preguntas frecuentes

¿Quién fue Lina Radke?

Lina Radke fue una atleta alemana que se convirtió en la primera campeona olímpica de 800 metros en 1928, estableciendo un récord mundial.

¿Por qué se eliminaron los 800 metros femeninos de los Juegos Olímpicos después de 1928?

La prueba fue eliminada porque se consideró ‘demasiado exigente’ para las mujeres, a pesar de que Lina Radke demostró lo contrario.

¿Cuándo volvieron los 800 metros femeninos a los Juegos Olímpicos?

Los 800 metros femeninos regresaron a los Juegos Olímpicos en 1960, después de estar ausentes durante 32 años.

¿Cómo fue reconocida Lina Radke después de su carrera deportiva?

En 2021, Karlsruhe inauguró el Pabellón Lina Radke y en 2022, World Athletics colocó una placa conmemorativa en el Estadio Olímpico de Ámsterdam.

Palmarés

  • 1928 — Juegos Olímpicos de Ámsterdam — Medalla de oro en 800 metros
  • 1930 — Campeonato del Mundo — Récord mundial en 1000 metros
  • 1926 — Campeonato Alemán — Campeona de 1000 metros

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